miércoles, 15 de marzo de 2017

" LOS DOMINGUÍN " CAPÍTULO III






Domingo, el primogénito del matrimonio de Domingo y Gracia, de su matrimonio con Carmela nacerán Domingo y dos mujeres, que se casarán con dos toreros Curro Vázquez y Paco Alcalde.
El segundo hijo Pepe, un par de años más joven que Domingo. Después llega Gracia, llamada Pochola por la familia, de la que siempre se ha dicho que tiene un carácter fuerte, como Luis Miguel. Una hija suya Lidia se casará con el torero Angel Teruel, muy vinculado a la casa Dominguín.
Después nace Luis Miguel, y en 1929 Carmina, que se casa con Antonio Ordóñez y tiene dos hijas Belén y Carmina que se casán con los toreros Beca Belmonte y Paquirri, del matrimonio de Carmina y Paquirri nacen los diestros Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez.
Durante la temporada, el fiel Chocolate le hace a Gracia una lista con las fechas y plazas en las que actúan sus hijos, y los hoteles en que se hospedan.
Ya en la madurez, Gracia sigue dirigiendo la vida doméstica en la Companza y, a la vez, se permite desafiar al frontón - y ganar, incluso . a los amigos de sus hijos.....
A Domingo siempre le ha caracterizado la enorme listeza natural. Si hubiera seguido en la taberna habría llegado a ser el rey del peleón. En cualquier orden de la vida a que se hubiera dedicado, habría llegado necesariamente.
Une a eso la sencillez de carácter, como un buen campesino castellano, que jamás se envanece de lo que ha podido lograr con su esfuerzo, el gran motor de su vida, el que siempre inculca a sus hijos, es la fuerza de voluntad, que todo lo puede, si se empeña.
No le faltan a Domingo inquietudes y aficiones : le encanta el teatro, el billar, el dibujo..... Fuma puros y se divierte guardando las cajas de cerillas de sus amigos.
Inculca a sus hijos el camino para triunfar en el toreo. Así lo recordaba Pepe : " Mi padre es el gran motor que impulsa y mantiene nuestra moral, sin dejarnos caer ni en la desesperación ni en la desconfianza. Nos habla y, como las arengas de los jefes militares antes de una acción importante, sus palabras tienen el don de elevarnos y de hacernos ver que lo negativo tiene remedio si la entrega es total a la profesión, sin desmayos, y con los ojos puestos en una sola posibilidad, un solo camino : el del éxito ".
Él es su gran maestro, en Tauromaquia y en la vida : " Hablamos, no discutimos ; él sabe más. él sabe todo. siempre tiene razón, y aunque nuestras teorías queramos hacerlas válidas, siempre tiene argumentos que nos demuestra nuestro error. Y hacemos lo que él dice, porque la verdad está en sus labios y en su corazón.
Hasta Luis Miguel, tan poco dado a exteriorizar sus auténticos sentimientos, se emociona al hablar de su padre : " Sólo entendía de agricultura y de Tauromaquia . Se enfrentaba a la vida, aun en los momentos más difíciles, con una moral ejemplar.
Y en definitiva, llegaba a confesar que, sin él, no habría conseguido triunfar.
A fines de 2007 en la revista " Aplausos ", José Luis Benlloch le preguntaba a Pablo Lozano cuál es la mejor cabeza que ha conocido en el toreo. Esta es su respuesta : " Domingo padre, si no el mejor, fue de los mejores. Veía la vida a través del toro : como empresario, como apoderado, como aficionado.
Yo tuve la suerte decía Pablo Lozano de hablar de toros mucho con él, y cada vez que hablaba era una lección que me daba. Era una enciclopedia taurina.
Hay una foto de un festival, en Orihuela, en el que Domingo padre, vestido con traje y corbata, toreó un novillo. En la imagen, tomada al final del festejo, sus hijos, que iban de corto, lo sacan a hombros. Su hijo Pepe eligiría esa foto para la cubierta de su libro Mi gente.
Domingo, el patriarca, se convertiría en apoderado de sus hijos :
- Yo los represento como toreros. Les cobro el diez por ciento de sus honorarios por cada corrida, lo mismo que les cobraría otro apoderado. Con ese dinero se vive en mi casa y con ese dinero voy mejorando La Companza, una de las mejores fincas que va a existir en la provincia de Toledo.
Domingo era una figura humana impresionante. También ha tenido, como luego ocurriría con su hijo Luis Miguel sus cantores, los cronistas que relataban sus gestos y sus gestas. Uno fue nada menos que el empresario Eduardo Pagés, que en un libro exaltaba a Dominguín diciendo :
" Dominguín sera un torero, pero un torero grande, de los que, llegando a la cumbre de su profesión, saltan a la posteridad y dejan un nombre para que lo repitan tres o cuatro generaciones.
El nombre, para la posteridad, lo consolidaría su hijo Luis Miguel. La profecía fue escrita por Pagés, suegro de Diodoro Canorea.
Todos coincidían con el personaje irrepetible, respetado por toreros, empresario, apoderados y taurinos en general, que se llamó Domingo González Mateos.
Domingo, fue victima de la terrible enfermedad que ha abatido a varios miembros de su familia, y que haría presa, una vez desaparecido él, en varios más.
Comienza a sentirse mal en 1957. Pero sigue a compañando a su hijo Luis Miguel a las corridas. Era una de las últimas de la temporada. Se desplaza con ellos Román Merchán, padrino de la carrera de Domingo padre.
Contra lo que era su costumbre, el padre no asistió al sorteo. El regreso de aquel viaje marcó el principio del fin del patriarca. Domingo, que se quedó descansando en el hotel, acusó intensos dolores en el viaje de regreso a Madrid.
Al día siguiente lo llevaron a la consulta de Jaime Merchán, hijo de Román Merchán. Los médicos decidieron hacerle una biopsia y fue Manuel Tamames, también íntimo amigo de la familia, el que les comunicó que sufría un cáncer y era necesario intervenirlo quirúrgicamente.
Lo trasladaron a Heidelberg ( Alemania ), en donde lo intervino Jesús López Varela, discípulo del ilustre don Carlos Jiménez Díaz, que acompaña al enfermo en todo momento.
La operación transcurrió normalmente, pero con resultados poco esperanzadores. No solamente se confirmó el diagnóstico de los médicos españoles, cáncer, sino que se encontraron metártasis por todo el cuerpo. Se comunicó a los familiares que la vida del paciente duraría seis o siete meses, como máximo. Desgraciadamente el pronóstico se confirmó y Domingo moría 6 meses después de ser intervenido.
Domingo vuelve a su Quismondo, esta vez seguido de una amplia comitiva fúnebre, en la que figuran su familia, sus amigos y la gente del toro.
Pero en sus últimos momentos Domingo, el patriarca, realizó una buena acción al llamar a su hijo Luis Miguel y pedirle que volviera a torear con su hijo político Antonio Ordóñez.
Le dijo a Luis Miguel : - Mira hijo, tú y yo nos entendemos con pocas palabras. Ya ves cómo estoy. Mi deseo es limar asperezas familiares, que se acaben situaciones tirantes y que nuestra casa vuelva a ser lo que siempre fue. Quisiera que Antonio y tú toreaséis juntos.
- Ya sabes que por mí no es - contesto Luis Miguel.
- Lo sé, pero quiero que parta de ti la iniciativa, ya que yo, por mi enfermedad, no tengo tiempo de hacerlo. Ponte de acuerdo con tu hermano Domingo.
- Si esto te tranquiliza lo haré, dalo por hecho.
- Hace tiempo que estoy pensando en ello. Es mi obsesión. Aunque te estoy hablando de toros, por primera vez no pienso en los toros, pienso en tu hermana Carmina, pienso en tu madre, pienso en todos, en vosotros y en él.
- Pues no se habla más, padre. Que te emocionas demasiado y esto no tiene importancia. Se hará lo que tu dices y como tu quieres, te lo prometo - dijo Luis Miguel resueltamente, con gesto apretado y duro.
Luis Miguel se puso aquel verano de 1958, para torear, un vestido negro, que, aunque refulgente de oro, enlutaba. Parece como anticiparse a un luto que él sabe, inevitable, fatal.
Domingo Dominguín murió cuando declinaba la temporada de 1958. Cuando comienza la temporada de 1959 se anuncia que van a torear juntos Luis Miguel y Antonio Ordóñez. La última voluntad de Dominguín se cumplía : Este fue el testamento de Domingo.
Su esposa Gracia falleció en Madrid en 1983, a los ochenta y dos años.
( Continuará )





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martes, 14 de febrero de 2017

" LOS DOMINGUÍN " ( Capítulo II )




Ya disfrutan si no de una excelente posición económica, cuando menos de un " buen pasar ". Vuelven a Quismondo todos los veranos.
Le esperaban a Domingo muchas corridas, tras una buena temporada en España realiza su primer viaje a América.
En 1919 regresa a España, tiene una temporada intensa pero sin alternar con las figuras de primera línea.
En la estación de Alsasua conoce a una jugadora de pelota vasca, Domingo regresa de Pamplona, de torear en los sanfermines, Gracia Lucas Mateos regresaba de Pamplona, también a Madrid acompañada de su madre. Se casan y no tardan en tener su primer hijo Domingo  González Lucas, en la calle Echegaray número 7.
La tarde del 13 de junio de 1920, el día de San Antonio, actúa en la plaza de Madrid, con Celita y Algabeño II. Lidió un toro de Salas y otro de Contreras. Mereció y recogió tres orejas y su triunfo tuvo inmediata repercusión hasta el punto que toreó 32 corridas. De nuevo viaja a América, en donde lidió nueve corridas. En 1921 participa en 35 corridas. Baja su cartel porque sus actuaciones son irregulares. Le esperan de nuevo las tierras americanas, en donde torea 13 corridas.
Decae su cartel en España. En 1922 actua en 20 festejos. En 17 en 1923 y 1924 y sólo tres en 1925. Ya había sido empresario en varias de sus corridas.
El padre de Domingo Alejandro Cruz volvió a Quismondo para morir. Quería morir en su pueblo, en donde está enterrado. Años después su mujer, " la abuela Pilar " se iría a vivir con su hija Ana María, casada con un militar y de su matrimonio nace María ( Mariví ).
El matrimonio que forman Gracia y Domingo reciben la visita de su segundo hijo, el 19 de marzo de 1922, en su casa de la calle Echegaray, 7 y recibe el nombre de José Alejandro,  que correspondía a sus abuelos.
La familia Dominguín se trasladaron a la calle Arrieta, en donde nació la primera de las hijas, Gracia. más conocida como Pochola. Nace en octubre de 1924. Vuelven a cambiar de casa, esta vez a la calle de la Ballesta, donde nace Carmina, Luis Miguel nace en San Bernardo, despues se cambiaron a Atocha y finalmente a la calle del Principe,
En 1923, comprarían, por 75000 pesetas, la finca La Companza, a cinco kilómetros de Quismondo.
A la retirada de Domingo, sumaba un capital de 600000 pesetas y estaba en condiciones de convertirse en hombre de negocios taurinos. La estabilidad económica no era su sino. Pasó por las más graves ruinas y volvió a rehacerse una y otra vez.
Jugaba fuerte no solamente por sus toreros, sino en las plazas que regentaba. En la Coruña fue empresario durante 22 temporadas y organizó dignas ferias.
Asimismo estuvo asociado con Pedro Balañá en la explotación de la plaza de Barcelona, y con Eduardo Pagés en la de San Sebastián, Logroño, Jerez de la Frontera, Talavera de la Reina, Algeciras. También fue empresario de la plaza de Madrid y la de Toledo y propietario de la de Pontevedra.
Una tarde en la que no triunfaba como torero fue capaz de vislumbrar las posibilidades de Joaquín Rodríguez " Cagancho ", en los años en que Domingo dirige su carrera son los de mayores éxitos. Consigue, durante cinco años contratos para " Cagancho ".
Cuentan que Domingo Ortega, natural de Borox, que trabajaba en los campos toledanos se enfrentó por primera vez a un toro escapado, sólo con la chaqueta en el brazo.
Se dió a conocer en 1929, al realizar un quite en una corrida en Aranjuez que torean Marcial Lalanda y Manolo Bienvenida.
Domingo Ortega ha representado la plenitud del poder sobre los toros, que era el ideal de Domingo Dominguín. Domingo piensa en las peripecias de su profesión por la mañana, por la tarde y por la noche.
Muchos años después, cuando su hijo Luis Miguel, siempre zumbón, se mete con él, Domingo se exalta : " Cuando yo me vestía, se vestía también Joselito, y se vestía Juan Belmonte, y se vestía Gaona.... ¡ El torero más grande he sido yo, si señor !
Pero luego añadía, por lo bajo, para que no lo pudiera oir su hijo, que él era el más grande..... pero sólo después de Luis Miguel.
Su amor a la Fiesta va siempre unido a su pasión por sus hijos. Que ellos sean toreros.
Cuando nació Dominguito le decía a Chocolate, su fiel amigo :
- Ya tengo el sucesor.
" Cuando nació Pepe, volvió a decirle :
- ¡ Ya tengo, la pareja !
La teoría taurina del viejo Dominguín está muy clara, sigue la linea clásica de la lidia, basada en el conocimiento del toro y el dominio de las suertes : la de Guerrita y Joselito, la que él inculca a sus hijos.
Es inflexible en la preparación de sus hijos. Ante todo, la física. Antes de desayunar, cada día, les hace correr cinco kilómetros, alternando la marcha hacia delante y hacia atrás, con todos los movimientos que pueden necesitar en el ruedo.
- En mi casa decía Domingo : mis hijos no oían hablar de otra cosa que de toros. Los chiquillos iban a la plaza de Tetuán de las Victorias, que regentaba Domingo, para jugar con otros niños al toro. Al verlos torear de salón, a Domingo se le caía la baba. Sin decirlo a nadie, soñaba con que aquellos hijos suyos fuesen toreros. Toreros mejor que él, los mejores en definitiva. Por eso fomentó su afición, les ayudó de mil maneras.
Sus hijos le respetaban, pero cada uno imponía su criterio.
Luis Miguel fue el más rebelde. Toreando de corto en Campo Pequeño y cuando iba a poner un par de banderillas, recibió una orden de su padre :
- Miguel, lleva el becerro al tercio.....
- ¡ Tu te callas ! - fue la impertinente respuesta del joven becerrista.
- Se fue a los medios y allí clavó un par extraordinario, tras el cual recibió una gran ovación.
Después preguntaría a su padre, el porqué le había mandado el banderillear en el tercio. Quería saber el porqué de las cosas. Desde entonces padre e hijo hablaban las cosas al terminar la corrida, para analizarlo con detalle.
En 1940, Domingo compra otra finca inmediata a la Companza, de esa manera la ampliaba, era la ilusión de su vida.
Su mujer, Gracia Lucas Lorente, nacida en Tijola ( Almería ), siempre apoyó a Domingo,aunque no tenía nada que ver con el ambiente taurino. Jamás vió torear a su marido después de casados y mucho menos a sus hijos. Incluso la horrorizaba verlos en el cine.
- Un día la llevaron a ver una película en la que aparecían toreando Pepe y Luis Miguel. Cada momento se sentía ahogada por una terrible angustía. Sus hijos se reían contemplando su actitud.
Ya había pasado mucho con su marido, con sus cogidas, como la que sufrió en Zaragoza a la que acompañó porque quería rezar ante la Virgen del Pilar. Domingo le prometió que les cortaría a los toros las orejas. Se lo trajeron en una camilla con el traje lleno de sangre, la cornada le atravesaba el muslo.
Otra tuvo en Ricla, en un festival, cornada en el vientre que puso en peligro su vida. Domingo se vió con los intestinos en la mano y pensó que se había terminado todo.
La mayor alegría de Gracia fue cuando su marido decidió dejar de torear. Fue feliz, con su retirada sin imaginar entonces que sus hijos seguirían los pasos de su padre en los ruedos.
Colaboró con Domingo en la explotación de la plaza de Tetuán de las Victorias, de la que era empresario.
Domingo, el hijo mayor del matrimonio era muy buen estudiante y escribía cosas muy bonitas, que a veces le publicaban en periódicos y revistas.
Pepe, el segundo hijo también era estudioso y mostraba mucho interés por los libros. Luis Miguel era muy serio y a todos les embelesaba su seriedad.
Una noche que regresaban de la Companza, Gracia intentó abrazar a Luis Miguel y él no pudo contener un grito de dolor. Le confesó a su madre, porque no mentía nunca, que lo había revolcado una becerra. Tenía apenas cinco años. Se quejó de que sus hermanos no le dejaban torear alegando que era pequeño.
Los capotes más pequeños de lo normal los traían envueltos, Gracia se dio cuenta de la complicidad de Domingo y pensó que nadie podría detenerlos en su vocación.
Aquello costó un disgusto matrimonial.
" ¿ Te das cuenta de lo que estás haciendo con los niños, Domingo ?, le preguntó, desesperada. El quiso consolarla. " Gracia, para mi el toreo lo es todo. Yo moriré siendo torero y mis hijos significan mi continuación. Además, no les dejaría torear si no supiese que van a ser grandes toreros. Unas figuras. Gracia, te lo digo yo que de eso entiendo mucho.
( Continuará )




  1. De izquierda a derecha : Luis Miguel, Pepe y Domingo Dominguín Lucas.


martes, 17 de enero de 2017

" LOS DOMINGUÍN "




Durante varias décadas, desde 1920 hasta 1970, " los Dominguines " - así se les solía llamar en el mundillo taurino - llegaron a constituir uno de los grupos de poder más importante en el sector taurino.
En Quismondo ( Toledo ), vivía el matrimonio formado por Alejandro Cruz González y Pilar Mateos.
Luis Miguel Dominguín en su boceto de Memorías decía de su abuela Pilar :
" Mi abuela fue una montaña de mujer, que parió trece hijos, de los cuales diez se los mató el hambre. No sabía leer y se deslomaba recogiendo bellotas como si se tratase de un hombre. Cuando la metieron en la cárcel, por uno de sus robos, y dio a luz una hija, en la cárcel lavó y planchó ropa de las gentes del pueblo para darle de comer a la niña. Una mujer así es muy difícil que se repita. La herencia que de ella recibí fue una constante lección de vida ".
De todos los hijos, el que causó más quebraderos de cabeza a Cruz y a Pilar fue Domingo, que iba a consagrar su vida al labrantío hasta que, un día, se enteró de que otros seres humanos se dedicaban a una profesión " que les decían toreros " y que, jugandose la vida, se la ganaban muy bien.
Cuentan que decía Domingo :
- O dejo de ser pobre o de cabeza a la sepultura.
Domingo González Mateos, nace el 4 de agosto de 1895, en Quismondo, al no estar por la labor del oficio del campo, huye de su casa en varias ocasiones con el deseo de hacerse torero.
Pero sus escaramuzas terminan siempre en su pueblo natal a donde, tras ser denunciadas sus fugas, llega conducido por los íntimos enemigos de su madre, la Guardia Civil.
Dominguito vive en Madrid del producto de su trabajo en la Taberna de Desiderio, en la Ronda de Toledo. Aprovecha sus horas libres para recorrer los cafetines en los que se reune la gente del toro. Torquito y Saleri son sus primeros ídolos, aunque no los ha visto torear. También admira a prudencial distancia, a varios subalternos, como Ignacio Sánchez Mejías, banderillero de su cuñado Joselito " El Gallo ".
Sus ya amigos, los Guardias Civiles, lo van a buscar a la Taberna de Desiderio. Es conducido " por conducto ordinario " y unas parejas se lo entregan a otras, hasta que se hace la " entrega " oficial en el Juzgado de Quismondo.
La familia Dominguín procede del citado pueblo en la comarca de Torrijos, a 67 kilómetros de Madrid, al norte de Toledo.
¿ Como sería Quismondo a fines del siglo XIX, cuando nace allí Domingo, el padre de Luis Miguel y el resto de hermanos ? No es difícil imaginarlo. Con su pintoresco estilo lo evocaba Pepe
Dominguín :
" Quismondo no estaba en el mapa....., era en esos años un pueblo agrícola pobre, muy pobre, las tierras estaban en manos de unas pocas familias.
La finca " La Companza " la compró Domingo en 1923, con un gran esfuerzo económico, por 75000 pesetas, cuando era torero en activo.
" Es la ilusión de mi vida ", decía Domingo, comprar una finca en mi pueblo natal, es el sueño realizado. No tenía entonces bastante dinero para comprarla y tuvo que recurrir al crédito.
Para todos los Dominguín, la Companza conserva el atractivo de los orígenes de las primeras luchas. Pocos días antes de inagurarse, allí. una placita de toros le dedicó un romancillo con su estilo popular Rafael Duyos :
                              Placita de la Companza,
                              con tu gloria por nacer....
                              Eres la Plaza de Toros
                               que de Toros aún no es....
                               Lo serás cuando a tu arena
                               se asome el primer burel.


El padre de Domingo se da cuenta de que su hijo quiere volar por su cuenta. " Pues si quiere ser torero ¡ que lo sea ! "
Parece ser que, antes de tomar tan " sublime decisión ", hubo un consejo familiar en el que hacía de Fiscal su madre Pilar.
Se marchó a Madrid y de nuevo en la taberna. Dedica su tiempo de ocio a lo que de verdad le importa, a ponerse en contacto con los toreros. Lo que gana en su nuevo trabajo, otra taberna cercana a la calle Mayor, una vez descontado sus gastos se lo envía a sus padres. En el establecimiento conoce al señor Julián. Una tarde invitó a Domingo a los toros. Haría el paseíllo, Rafael " El Gallo ". Es la primera corrida que presencia el muchacho. Regresa fascinado.
Los historiadores del torero no coinciden plenamente en los primeros encuentros con los toros. Según unos tiene lugar un verano, mientras Domingo pasa sus vacaciones en Quismondo. Se van a celebrar las fiestas de Almorox, en las que echan tres toros.
Son muchos los aficionados que quieren torear y, entre ellos un chico de quince años, conocido como " Chocolate " y que, a partir de entonces, estaría siempre unido a la familia Dominguín.
Domingo recibió al toro de rodillas e intentó una larga afarolada, como había visto a otros toreros.
Y siguió toreando con tanto garbo como inexperiencia, pero entusiasmando al público. Chocolate le felicita. Domingo vuelve a Quismondo y le entrega a su madre los primeros duros, cuatro exactamente, que ganó toreando.
Don Román Merchán, se decidió a apoyar al muchacho. Le consiguió una novillada en Villa del Prado, en donde vestiría su primer traje de luces, recibió su bautismo de sangre, tras una cornada que estuvo a punto de costarle la vida. Don Román, vio al terrorífico toro que le había correspondido a su pupilo. Le aconsejó que escapase por una de las puertas de la plaza. Domingo se negó en redondo. Explicó a don Román que le había costado mucho trabajo que lo pusieran en el cartel y que una espantada podía terminar con su carrera. Así es que esperó en el ruedo al toraco, pasado de años, kilos, cornamenta y mala intención. Le dió unos pases aceptables y, de pronto el toro hizo por él y lo movió con sus cuernos como si fuera un pelele. Cuando lo dejó y los compañeros lo recogieron del suelo, éste tenía el traje destrozado y sangraba abundantemente. Quisieron retirarlo, pero él se negó. Fue hacia el toro, lo dobló. le dio algunos pases de castigo y entró a matar. El mastodonte fue fulminado por la estocada.
Al llevarlo a la enfermería instalada en una casa del pueblo el médico comprueba que si los cuernos hubiesen calado un poco más el muchacho habría muerto en la Plaza.
El 15 de agosto de 1916 torea en Torrijos, Es cogido sin importancia, a la hora de matar. Ese año participa en doce novilladas matando trece novillos.
El 22 de abril de abril de 1917 se presentó en la plaza de Tetuán de las Victorias. que años más tarde regentaría como empresario. Consiguió salir a hombros. El " boca a boca " era la publicidad que funcionaba en aquellos tiempos. Toreó, otros tres festejos en la misma Plaza.
Debutó en Madrid en la plaza de la carretera de Aragón el 24 de julio de 1917. En la terna estaba Francisco Fernández, El Habanero, hermano del célebre doctor Mariano Zumel. Fracasa el ilusionado Domingo González Mateos. Eduardo Pagés lo llama para que toree en Barcelona. Interviene en dos novilladas con actuaciones triunfales.
La misma Empresa le contrata para iniciar su temporada de 1918. Torea los días 2 y 17 de febrero con poca suerte.
Dominguín ya tiene apoderado Victoriano Argomaniz, experto taurino.  Don Román, el farmacéutico de Quismondo, le sigue acompañando a todas sus actuaciones, desinteresadamente.
El 24 de febrero de 1918 vuelve a la plaza madrileña. Novillos de José Bueno. Mató a sus dos enemigos de creteras estocadas. Y esta vez su actuación fue triunfal.
En 1918, como novillero, estoqueó 105 novillos actuando en las principales plazas españolas.
La alternativa tiene lugar el 26 de septiembre de 1918, en la plaza madrileña. Le cede los trastos Joselito " El Gallo " quien hace doctores en tauromaquia a Dominguín y a Varelito.
Los toros fueron de Contreras. Toros muy difíciles. El de la alternativa de Domingo recibió banderillas de fuego. Triunfo Joselito.
De esta terna pronto no quedaría más que Domingo.
Joselito murió dos años después en Talavera de la Reina y Varelito en Sevilla.
Los Dominguín viven ya en Madrid, en un piso en la calle Barquillo. Están con él sus padres y su hermana pequeña Macaria, confirmada después como Ana María.
( Continuará )



Varelito, Joselito " El Gallo " y Domingo González Mateos " Dominguín " el 26 de septiembre de 1918 el día en que Joselito les dió la alternativa a ambos.